Doctrina 1. Los empleadores deberán garantizar espacios de cuidados para niñes - La Causa Laboral

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Los empleadores deberán garantizar espacios de cuidados para niñes por María Paula Lozano, María Martha Terragno y Luciana Censi
 
 



El 23 de marzo de 2022 fue publicado el decreto nacional 144/02 que reglamenta el art. 179 de la Ley de Contrato de Trabajo que indica: “En los establecimientos donde preste servicios el número mínimo de trabajadoras que determine la reglamentación, el empleador deberá habilitar salas maternales y guarderías para niños hasta la edad y en las condiciones que oportunamente se establezcan”.
 
Luego de 48 años, se ha dictado la reglamentación que la LCT ya ordenara en 1974, garantizando un aspecto importante del derecho a los cuidados en la niñez, obligando a las empresas que ocupen a 100 personas o más, a disponer de espacios de cuidados en sus establecimientos.
 
¿Es casualidad que, en 2022, luego de casi 50 años se regule este aspecto tan importante para la vida familiar y laboral de las personas?
 
La Corte Suprema de Justicia de la Nación el 21 de octubre de 2021 en el caso “Etcheverry, Juan Bautista y otros c/ Estado Nacional”, ordenó al Poder Ejecutivo a reglamentar la mencionada norma en el plazo de 90 días hábiles. Si bien la reglamentación ha sido efectivizada como consecuencia de dicha sentencia, no es casualidad que se legisle sobre el derecho al cuidado, las responsabilidades familiares compartidas y las obligaciones que le corresponden a los empleadores.
 
La potencia del movimiento feminista, en nuestro país y en el mundo, ha revolucionado la subjetividad de las mujeres y disidencias – pero también la de muchos varones – visibilizando la importancia de los trabajos de cuidados en la reproducción de nuestras vidas. Asimismo, exigiendo la implementación de un sistema integral de cuidados, basado en la corresponsabilidad familiar.
 
Históricamente, mediante la asignación de roles conforme estereotipos de género, en forma binaria – varón/mujer-, se estableció que las mujeres debíamos ser las cuidadoras por mandato natural o divino, trasladando a los hogares la resolución de los problemas de los cuidados.
 
Ello generó que los cuidados de nuestres niñes sean realizados mayoritariamente por mujeres y disidencias y sostenidos gratuitamente por les trabajadores, con salarios que apenas alcanzan para alimentarse, pese a que las tareas de cuidados son imprescindibles para reproducir la fuerza de trabajo individual e intergeneracional en el sistema capitalista.
 
Esta realidad ha sido visibilizada, cuestionada, pensada y disputada en cada territorio y organización por la lucha de los feminismos: el fallo judicial y el decreto nacional son producto de ello.
 
¿Qué dice el decreto 144/22?
 
Los espacios de cuidados
 
En primer lugar, otorga un plazo de un año para que en los establecimientos de trabajo donde presten tareas 100 personas o más (sin importar las formas de contratación ni que sean varias empresas quienes presten servicios en un mismo establecimiento), se garanticen espacios de cuidados para niños y niñas de entre 45 días y 3 años de edad inclusive, que estén a cargo de los trabajadores y las trabajadoras durante la respectiva jornada de trabajo.
 
Este decreto es significativamente superador de lo regulado por la Ley de Contrato de Trabajo, pues no discrimina entre trabajadores varones y mujeres a la hora de poner el piso, ni tampoco en la asignación de los roles de cuidados: todas las personas que trabajan tienen derecho a que les niñes a su cargo ingresen en dichos espacios de cuidados. De esta forma se indica de forma clara que la responsabilidad en la crianza y en el cuidado debe ser compartida entre varones y mujeres. Asimismo, propicia que las mujeres no sean discriminadas en sus trabajos y en el acceso al empleo.
 
Contar con espacios de cuidado en los lugares de trabajo constituye una medida que favorece el derecho a la lactancia y la posibilidad de alimentación de ambxs progenitores a sus hijes durante su jornada laboral. Asimismo, facilita la organización familiar, pudiendo cualquiera de los cuidadores mantener una cercanía con sus niñes – en la primera edad –ahorrando tiempo de traslado.
 
Además, a los efectos del cómputo de la cantidad de personas que trabajan en el establecimiento, se contabilizarán a los y las dependientes del establecimiento principal, como aquellxs trabajadores que mediante empresas tercerizadas presten servicios en el establecimiento principal.
 
Por otro lado, los empleadores y empleadoras que se hallen en un mismo parque industrial o a una distancia menor a dos kilómetros entre sí, podrán disponer de espacios de cuidados comunes. Asimismo, podrán subcontratar espacios ya existentes. En todos los casos deberán cumplimentar las normas de habilitación vigentes.
 
 
La participación sindical
 
Establece que solo por convenio colectivo de trabajo, podrá reemplazarse esta obligación mediante el pago de una suma dineraria no remune